Símbolos
Y al tercer día resucitó
No es casualidad es pura ley
Cuando alguien me preguntó por primera vez en mi vida cuál era mi número favorito, yo pensé, ah, es que hay que tener cada uno su número favorito? Pues se ve que sí. Después de hacer un repaso, casi instantáneo en mi mente de cuál era el que me parecía más adecuado para mi, dije el tres. Y con el tres me quedé toda la vida. Qué significado simbólico tiene el tres. Porqué elegí el tres y no otro.
La tríada, cuerpo mente y espíritu. Y la tríada moderna, llaves, cartera y móvil.
Cuando mi amiga Mor, un día se encontró con un mosquito que pasaba por allí, y entablaron conversación, el mosquito se llama Mos.
Mor le preguntó que le parecía lo de que los símbolos representan lo que tú quieras o permitas que representen.
Mos le dijo: Sí piensas que el signo tiene un significado simbólico, y crees ese significado quizá, no propio, sino dado por otros, heredado o adoptado inconscientemente, este tiene mucho poder sobre la persona que lo cree sin cuestionar nada.
Mor: Tienen tanto poder las creencias que hasta se da que a una persona con cierto desequilibrio, lo que se llama una persona enferma, a la que le dan un diagnóstico, equivocado, falso o no acertado. La persona en cuestión, cree estar enferma de lo que le han diagnosticado y al final hasta llega a morir de esa supuesta enfermedad, y posteriormente se dan cuenta de que no padecía tal enfermedad. Sin embargo lo creyó y manifestó síntomas, incluso creyó morir de esa enfermedad.
Mos: Con ese ejemplo podemos ver el poder de la mente. A veces para bien del individuo a veces para mal.
Mor: Sí, entendiendo que a veces lo que denominamos mal y bien, puede ser, bien y mal.
Mos: Sí, hay que intentar no juzgar, o si es preciso, juzgar poquito.
Mor: Creo que el juicio es necesario, pero un juicio sencillo, rápido y abierto a modificaciones.
Mos: Estoy de acuerdo.
Volviendo a los símbolos, El símbolo es polisémico, y tiene el valor o la importancia que tú quieras, te permitas darle, o por ignorar tu libre albedrío te dejes llevar por la corriente más cómoda.