Perros más perros que los perros.
Igual que al despuntar el día cada mañana de primavera sale a escena el mirlo con su canto melodioso y lleno de vida para actuar él solo antes de que lo hagan otros pájaros hemos de asistir a otro tipo de teatro menos agradable. El de presenciar el cumplimiento de normas absurdas o insuficientes por parte de personas que no disciernen entre hacerlo bien o hacerlo mal. Qué significa hacerlo bien? Pues hacerlo lo mejor que uno pueda guiándose por du corazón. Y qué significa hacerlo mal? Pues seguir su razonamiento desprovisto de alma.
Qué pasa cuando el mirlo canta? Pues que al escucharlo te sientes vivo junto con él. Y qué pasa cuando sigues un comportamiento aprendido y no lo haces tuyo? No lo cuestionas? Pues que te conviertes en un perro más perro que un perro.
Hay una cosa que se llama libre albedrío, otra discernimiento, y otra respeto. Levanto la malla por mí y por todos mis compañeros y por mí el primero. Jajajá.