Niñolindo y las moscas o el mito de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso o Jardín del Edén.
Niñolindo es un personaje de mi invención. Es un niño que está a punto de aprender a andar pero que todavía se pasa mucho tiempo sentado en el trono o su tacatac. Cuando su madre le da de merendar, él solo come sus bizcochos y entre este empastrijo aparecen algunas moscas gorronas. Él las observa con mucho interés, ellas confían en él. Se hacen amigos incluso. Y entonces es cuando Niñolindo se da cuenta de que él es una entidad separada de todo lo demás. Es ahí cuando se conforma su yo.
Al igual que Niñolindo toma conciencia de sí mismo como algo “separado” de lo que está de su piel hacia fuera y lo que está de su piel hacia dentro, en el mito de la expulsión de Adán y Eva, toman conciencia y ya no hay vuelta atrás, se produce la separación y aparece la dualidad. Este texto sería un añadido a “La excursión del borrico”.