«La naturaleza es muy generosa con los que obedecen sus leyes básicas -Dijo Dolly mientras observaba a la princesa deslizándose por el agua-. Pero no tiene compasión con los que las incumplen. Asímismo exige muy poco pero el castigo por desobedecerla es severo. Cuando uno vive en armonía con ella la vida fluye.”
Estracto del libro: La princesa que creía en los cuentos de hadas de Marcia Grad Powes.