Agua de mar
Cuando hablas con amigos o conocidos y sale el tema del agua de mar, de consumirla para cocinar, en general se le hace un mundo a la persona que le cuentas. Lo primero que te dicen es: el mar está contaminado. (eso es como decir: – tienes virus en el cuerpo, o – hay bacterias en el suelo, pues evidentemente, nosotros mismo, somos un compendio de microorganismos, vivimos en simbiosis, y unos no pueden vivir sin los otros). De dónde la coges? – Lleva partículas orgánicas peligrosas. Etc, etc. Y yo digo: vamos a ver, toda la vida nos hemos bañado en el mar y hemos tragado agua en muchas ocasiones y nunca nos ha pasado nada ni conocemos a nadie que le haya pasado algo. Todos sabemos que las heridas se limpian cuando te bañas en el mar y que cicatrizan mejor y más rápido. La paella y cualquier arroz, guisos y demás se han venido cocinando con agua de mar en las zonas de costa de toda la vida. Así como el consumo de algas y tal. Quién no se chupa los dedos al comer mejillones y le gusta sorber el caldito, o mojar pan en la salsa de unas almejas? Pero claro, llevan tatuado en el tuétano que si naufragas y bebes agua de mar te vuelves loco en el mejor de los casos. Y ya no razonan.