Leyendo un artículo, de un periódico digital, titulado
La supervivencia de los más ricos: cómo planean salvarse después del apocalipsis.
A propósito de un libro publicado por Douglas Rushkoff, y titulado La supervivencia de los más ricos, cronista de Silicon Valley, parece ser. Me ha venido a la cabeza la idea de que, personas que son de vida sencilla, que no tienen carencias materiales apremiantes, que más o menos tienen la vida resuelta, que son capaces de ayudar a un vecino en dificultades antes que consolarse tontamente creyendo que ayuda a alguien necesitado a través de una ONG, (cosa que no hace más que seguir el juego a los manipuladores junto con los tontos útiles, y ceder su responsabilidad a otro, qué cómodo, compro con mi dinero el no preocuparme de si me equivoco, si la organización oficial lo hace mal, engaña, roba o se equivoca, la culpa es de ellos, yo no ayudo a nadie necesitado, pero compro mi no responsabilidad). Bueno, a lo que iba, estas personas sencillas, creen en un cambio social, económico, etc. como una historia de cuento, algo que se va a producir de repente y que va a salir un arco iris en el cielo. Y yo creo que el cambio es algo que se va produciendo a lo largo del tiempo y a lo largo de los tiempos. Todo está en proceso de cambio continuamente. No podemos esperar un cambio de película. El cambio se está produciendo siempre, lo queramos o no. Hemos de estar lo más conscientes posible en la realidad más cercana y vivir con arreglo a eso. Esto me gusta esto no me gusta. No, esto me gusta porque es más conveniente, para todos y para mí el primero. Os acordáis del juego. Levanto la malla. Pues levanto la malla por mí, y por mis compañeros y por mí el primero. Jaja.
Bueno, sí, el de Silicon Valley presenta su libro, y lo que quiere es vender mucho. Es una nueva manera de vender, hacer como que te revelan cosas para hacer más atractiva su ciencia-ficción. Sí, no está mal conocer datos, nombres, cosas, pero de ahí a creerlo todo a pies juntillas va un trecho. Jajaja, de nuevo.