Hoy he dormido mucho y he descansado muy bien, me he levantado de la cama con agradables sensaciones, por ejemplo he sentido el placer que me da el agua fresca en la cara y el secarme con una toalla seca y que huele bien, o sea que no huele a perfumones. Y sobre todo me gustaría rendirle tributo a mi tía, que sólo tuve una, tía directa, quero decir, la hermana de mi madre. Mientras que mi madre me amaba sobre todo, yo percibía un fondo de compasión, por ver las injusticias que se producían, sobre todo recayendo en las mujeres, gracias a la «mente patriarcal» siempre dominante y desde hace tanto tiempo. Aunque sus ideas eran liberales, entendiendo liberal en cuanto a libertad del individuo (sin connotaciones políticas).
Y luego mi tía, la que me capacitaba de verdad, me amaba y además me demostraba su confianza en mí. Ya lo he expresado en otras ocasiones, pero no pararé de agradecer esta actitud hacia mí. Recuerdo, que cuando yo quería hacer algo que no podía por ser niña o mujer, mi madre me decía: te tienes que resignar, y yo ardía. No podía soportar esa idea, no soporto la resignación, yo soy yo. No puedo ser otra cosa. Y soy yo, y vivo, o si no, muero.
A parte de sentir el placer de secarme con una toalla verdaderamente limpia, me encanta recordar a mis seres queridos.
Mi tía Amparo.
Gracias