Necesidad de reconocimiento
o lo que ya comenté en textos anteriores sobre la capacitación o más bien sobre el permiso para ser capaz.
Cuando niños, con mayor o menor intensidad, nos han ninguneado, incluso despreciado, ignorado, engañado y decepcionado.
En la mayoría de los casos los ritos de iniciación o no se han llevado a cabo, o sí pero de manera incorrecta o huecos y superficiales.
Los ritos iniciáticos se celebran para marcar un momento de cambio en el niño que deja de crecer su cuerpo para dar paso a su crecimiento espiritual. Y dar paso al reconocimiento de sus dones y talentos.
Pero por qué necesitamos esos reconocimientos por parte de otros. A mayor necesidad podríamos decir que mayor o mayores son los traumas infantiles. Si la sociedad nos proporciona ritos falsos carentes de amor y de alma, no podemos evitar sentirnos incompletos de forma inconsciente vamos a tender a buscar maneras de evadirnos de esta desagradable sensación de vacío.