El sentido de la vida
Estaba pensando que es posible que la muerte en sí no nos da tanto miedo como el momento anterior a ella, la agonía, miedo a sufrir dolor físico, malestar, etc.
La muerte no debería ser peor que el nacimiento. La angustia en la agonía, creo yo, será más o menos desagradable en la medida del grado de ignorancia, o de incapacidad en el que se encuentre la, o las personas que te acompañen en esos momentos. Si el momento está acompañado por personas que están dispuestas a dejar fluir el momento de forma natural sin condiciones, entonces todo irá bien. Hemos de tener en cuenta que nuestro dolor y nuestra pena en la pérdida de u ser querido es más que nada egoísta, os sentimos abandonados por esa persona que se muere, es como una traición. Ya no podrás disfrutar del contacto físico ni del apoyo emocional. Cuando han muerto tus antecesores y mueren también tus padres te sientes huérfano, te sientes a la cabeza de la lista y sobre todo si eres hijo único.
Todos, supongo que en algún momento hemos pensado: mi vida no tiene sentido. Es porque estamos equivocando las cosas. Precisamente ese es el sentido de la vida, aprender a disfrutar de ella. Quién ha dicho que hemos venido aquí a sufrir o a pasarlo mal? Lo ha dicho alguien y nos lo hemos tomado a pies juntillas sin cuestionar nada? Ese alguien que seguramente se considera autoridad y con el derecho a dominar a otros es uno igual a ti ni mejor ni peor, igual, entre los espíritus no hay jerarquías, somos un equipo de iguales. Pero si hay alguien que se siente víctima otro ejercerá de verdugo. Porque el adiestramiento que sufrimos con la educación, y reglas sociales a veces es muy difícil ser consciente de ello y escapar de sus hechizos. Como se dice: si uno no quiere, dos no se pelean.
Es natural tener reacciones más o menos violentas ante una situación en la que nos vemos en peligro, reacción del cerebro reptiliano, según afirman los estudiosos del tema. Pero luego está el cerebro mamífero, donde se encuentra el neocortex. Que te permite reflexionar, ver que en ese momento de conflicto te has sentido amenazado o rechazado y has reaccionado como si lo que te ha sucedido fuera lo peor del mundo, cuando, en realidad, ese mismo suceso te pilla contento y siendo el mismo suceso, te lo tomas a risa o simplemente no te lo tomas de forma personal con lo que no te afecta de la misma manera. Y claro, siempre queremos que el culpable de la situación sea el otro. Surfear es difícil, ya lo sé, pero hay que intentarlo, las cosas son como son, no como nosotros, en nuestra fantasía queremos que sean. La ola se genera y no lo podemos evitar.
Cuál es el sentido de mi vida?
Pues disfrutar de ella. Aprender a ser yo misma, quererme a más no poder. Dejarme de ñoñeces, de límites absurdos. Me despierto por la mañana a la vez que el sol, como los pajaritos y me siento bien porque me espera un buen día que me ofrecerá, así, por las buenas, muchas cosas interesantes, incluso lo que consideremos malo será interesante y digno de ser vivido, porque simplemente y gratuitamente es. Es, y ya.