Diferencia entre lo que decidimos y lo que nos conformamos. Que sería la diferencia que hay entre *elegir una opción o conformarse con la decisión que resulta, a corto plazo y aparentemente, más cómoda.
Toda la vida nos hemos encontrado, algunos supongo, ante seres o situaciones en las que pudieras esperar un poco más de coraje por su parte. Cuando digo coraje no me refiero a que una persona tenga que lanzarse sin miramientos, sino a ser valiente en sus decisiones, sin miedos añadidos.
Un ejemplo, un grupo de amigos van a la playa sin haberlo planeado antes y al llegar a la orilla les apetece meterse en el mar, pero no llevan bañador ni toallas. Algunos se quitan la ropa y se bañan, otros se meten en ropa interior, otros ni se meten. Aquí es cuando podemos diferenciar que unos deciden quitarse toda la ropa, a lo mejor por distintas razones, unos por no mojarla, otros por que lo hacen los demás, otros por que han actuado de forma natural, etc. Después están los que se bañan en ropa interior, a lo mejor por que son más tímidos, o no tienen costumbre de verse desnudos delante de otros, no se atreven. Y por último están los que no se quitan nada y ni siquiera se mojan.
Todas las decisiones me parecen respetables, cada uno sabrá sus cosas. Pero lo que molesta es que, tanto si se quitan la ropa como si no, estén actuando cobardemente. Que sus decisiones estén condicionadas por límites autoimpuestos. Diferencia entre tomar una decisión espontánea, natural, y la que te arrastra por condiciones, prejuicios y limitaciones. Digo que molesta porque el que la gente actúe cobardemente pienso que es una anomalía, una disrrupción que afecta no solo al individuo cobarde sino a todos los que le rodean.
Por estadística y por experiencia, de un 10 a un 20 % piensa o actúa de diferente manera dentro de un grupo. Sea en el ámbito que sea, o en el aspecto que sea que nos estemos fijando.
*Digo “decisión propia” aunque podemos matizar la relatividad de dicha expresión. Desde el momento que estamos eligiendo “una opción” ya podemos darnos cuenta de que nuestra elección no es libre porque parte de una serie de opciones ya preestablecidas. El ejemplo de la peli Matrix lo ilustra bastante bien, tienes que elegir entre pastilla roja o pastilla azul, es lo que te ofrece otro. Porqué no se permiten otras opciones? Podríamos elegir ninguna de ellas o las dos, una para ahora y la otra para luego. Es lo mismo que en el supermercado, te inducen a pensar que eres libre de elegir los productos que quieras, pero la realidad es que eliges entre los que te ponen allí. Y lo único que puedes elegir libremente es irte a buscar lo que quieres a otro sitio.
3 abril 2024
El talento y tú (leyendo y escuchando a Jesús Gabriel Gutiérrez de Plural 21)
Dos ideas interesantes para reflexionar a partir de hoy.
La última idea interesante que he escuchado es la de que los seres no tenemos un talento, sino que el talento nos tiene a nosotros. Somos su instrumento para poder desarrollarse. Si no lo desarrollamos o lo reprimimos, ya sea por ignorancia, trauma o embotamiento mental,
desarrollaremos, seguramente de forma inconsciente, lo que llamamos una enfermedad.
La segunda me produce alivio. Si produzco con arreglo a mi talento pero tengo la sensación de estar acumulando y no dándole salida a esos productos, me agobio, por que eso no me puede llevar más que a un colapso. Yo quería dedicarme a mi talento sin los condicionantes de tener una meta como la de dar salida a los productos obteniendo un dinero por ellos, para tener el máximo de libertad creativa que pudiera. O sea, que mis productos no fueran elaborados con el fin de que den un rendimiento económico. El hecho de comprender que en una empresa el subsistema pulmón-intestino grueso-piel, es el encargado, al igual que en nuestro cuerpo, de nutrir, oxigenar, aprovechar lo conveniente y desechar lo inconveniente, me produce una sensación de alivio, ligereza, como que se me quita un peso de encima, mental y físicamente.