Veo que se descubrió, ya hace mucho tiempo, que las partículas más pequeñas que aparecen en las bacterias, pueden bajo un terreno saludable ayudar al cuerpo a mantenerse sano, a restituir el equilibrio y a eliminar la toxemia. Cuando el medio se vuelve hostil, extremadamente y persistentemente hostil, entonces se agrupan y se vuelven patógenas. Para que estos elementos tan minúsculos no sean patógenos han de estar sanos, o sea, deben disponer de movimiento libre, espontáneo e independiente, de manera que cualquier estancamiento o autoorganización supone una tendencia hacia la enfermedad.
Y al saber esto, comprendo que es el mismo comportamiento que tenemos nosotros, humanos, animales, plantas…
Cuando los seres vivos somos libres, espontáneos e independientes, todo va sobre ruedas. Pero cuando el medio se vuelve amenazador o directamente criminal hacia nosotros, nos agrupamos para defendernos de la agresión (ya sea una educación manipulada, ya sea por leyes aplicadas de manera injusta,
aprovechándose de la ignorancia de otro, abuso, etc. etc.