Hoy más que una reflexión tengo la una sensación agradable de algo que he recordado al despertar esta mañana. Mis padres estudiaron magisterio los dos. Los dos lo hicieron porque tenían inquietudes por saber y esto es lo que estaba dentro de sus posibilidades. Creo que nunca llegaron a ejercer. A mi madre le hubiera gustado estudiar Bellas Artes, ella era artista. Y a mi padre, la verdad, no sé qué es lo que le hubiera gustado estudiar. Él tenía buena presencia y buena voz, utilizaba la ironía y tenía buen sentido del humor. Creo que la radio le gustaba, y creo que en ese campo podría haber tenido posibilidades de crecimiento y desarrollo de su ser.
A los dos les gustaba leer y les gustaba sentarse al atardecer, cada uno en un sillón y comentar cosas relacionadas con lo que habían leído u observado en el comportamiento de la gente. Dejaban que anocheciera lentamente mientras conversaban sin encender las luces hasta que no se veía prácticamente nada. Y los encontrabas super relajados, de charla y a oscuras. Para mí este es un recuerdo muy entrañable.