Primero tenemos la potencialidad (aptitudes, talentos), y despu茅s necesitamos la capacitaci贸n (para poder desarrollar ese potencial). Recibimos la capacitaci贸n de un tercero allegado, querido y admirado (padre, madre, o figura sustituta), que con ese reconocimiento de tus aptitudes te otorga la posibilidad de darte a ti mismo el permiso de ser capaz.
Si por alg煤n motivo no nos concedemos ese permiso, no obtenemos la capacitaci贸n, con lo que nuestro potencial queda latente, puede ser, que durante toda la vida. Y no ser谩 posible desarrollar nuestro talento.