De rosas damascenas
Ambrosía hace referencia principalmente al manjar de los dioses en la mitología griega, cuyo nombre significa «inmortalidad». El término se utiliza comúnmente para describir algo de sabor exquisito o muy deleitable.
Ingredientes:
Pétalos de rosa de Damasco o de rosa olorosa si no.
Un endulzante, agua y un poco de zumo de limón.
Procedimiento:
Ponemos los pétalos en una jarra y la llenamos con agua y el zumo de limón que los cubra. Lo mantenemos así hasta que el agua tome color.
Hay que retirar los peciolos si no queremos que amargue.
Ponemos un cazo a calentar. Vertemos el macerado anterior y añadimos el endulzante elegido. Si se trata de uno sólido como azúcar de coco, lo echamos ya, y si es una melaza, la podemos echar cuando ya el preparado esté caliente. Dejamos que cueza unos cinco minutos y vamos removiendo.
Disponer en tarritos pequeños y si lo que quieres es conservarlo, pues al baño maría.
Es una delicatesen de sabor fuerte. Va muy bien, por ejemplo una tostada de buen pan de trigo sarraceno o quinoa, o de lo que quieras con un poquito de ghee, mermelada de naranja dulce o amarga, o de limón y unos toques de esta ambrosía. Ideal para comenzar un día en este precioso mundo.