Accidente, trauma, conflicto, percance, revés, incidente, acaecimiento, suceso, evento, impresión, conmoción, acontecimiento, lio, embrollo…
Cuando nos ocurre algo de esto (seguro que hay más palabras para categorizar) en un principio, nos quedamos con el hecho en sí y lo que sentimos con él, nos podemos sentir desengañados, defraudados, traicionados, podemos sentir dolor físico, dolor mental,…etc. Pero una vez identificada nuestra reacción al suceso, hemos de ir más allá. Qué punto de vista estoy utilizando, qué tipo de perspectiva? Lo que siento es genuino? O, siento condicionado por mi educación y mis creencias?
Cuál es el origen de mi malestar? Y es entonces cuando se le da la oportunidad al principio del aprendizaje, de la sanación. Y nos dejamos de obsesiones. Es difícil a veces, pero el darnos cuenta hará que estemos más en paz y seamos más felices.
Diferencia entre saber, conocer y comprender, integrar. El saber se sitúa en un nivel o plano más horizontal, más superficial, en la consciencia, el campo de los pensamientos en el que los datos nos ayudan pero no son suficientes para producir o facilitar un cambio en nosotros. Y el comprender se sitúa en un campo que trasciende la línea horizontal, o más bien el campo horizontal y penetra en las otras dimensiones, así que desde esta integración se extiende profundamente en el campo del subconsciente y con cierta constancia podemos hacer que el subconsciente modifique sus programas establecidos.