La hipocresía perversa
Esto que escribo se me ocurre a la mañana siguiente de haber intentado ver,
la noche anterior, la película Dumbo que echaban por la TV. El día de antes
en un rápido zapping para evitar anuncios insistentes, ridículos y
machacones vi unas breves secuencias de la película cuando la
anunciaban y con eso tuve bastante como para descartarla, pero más
tarde en otro zapping me llegó la información de que era la versión
de Tim Burton. Me pareció que le podía dar una oportunidad
venciendo mi primera impresión y llegado el momento me puse a verla.
El comienzo excesivamente vertiginoso acompañado de una música
vertiginosa hace que el resto de la película parezca, falsamente,
más sosegada. Cuando nace el elefantito ocurre como por arte de
magia, aparece bajo un montón de paja sin la más mínima referencia
al parto. Me resultó asombroso. Cuando separan a la cría de su
madre pensé: ya estamos! Lo mismo de siempre en este tipo de
películas. Esto es lo que calificaría yo como cine de terror.
Películas de miedo, o de mierda más bien.
Una pregunta se me ocurre por qué el animal elegido es un elefante y no
un cerdo, una vaca o una oveja, es que acaso estos no tienen sentimientos?, es que
acaso estos animales no sufren cuando se les maltrata, se les separa
de sus crías o se les castiga cara a la pared durante toda su vida,
para luego matarlos y después comérselos?
Los que “mandan y dirigen a la granja humana» (lo pongo entre comillas
porque no mandarían ni dirigirían si no se dejaran mandar y dirigir cada uno de nosotros)
dicen que lo hacen porque hay que alimentar al mundo, pero la realidad es que sus objetivos
no son esos exactamente. En el fondo ellos lo hacen por ti. Mentira y de las
gordas. Hipócritas desorejados, perversos.
Es cómo te quedas cuando ves el análisis que hace una chica en youtube de Cocomelon.
Esta chica no sé cómo se llama pero vale la pena verlo, sobre todo
es importante para las personas con la responsabilidad de cuidar
niños. Padres, maestros, etc.
Si no luego no nos podremos quejar de que el niño es un gilipollas medio subnormal.
Volviendo a la película, veo que es un trabajo bien hecho si lo miramos desde el
punto de vista técnico y de premisas de ingeniería social como es
de qué manera inducir al espectador a adoptar ciertos
comportamientos de modo inconsciente.
Lo único que me gusta de esta película es la estética, cosa insuficiente para
compensar mi repugnancia hacia el tratamiento de la imagen donde se
mezcla imágenes reales con demasiadas imágenes virtuales, es algo
que me repele instantáneamente. Y eso que soy apasionada de la
animación.
Prefiero un atrezzo de cartón a uno tan relamido virtual. Dónde va a parar! Estas
películas tan típicas no son de mi agrado.
Soy mayor y aún recuerdo el espanto que me ocasionó el presenciar la escena de la
madrastra ofreciendo la manzana envenenada a Blancanieves, a no, que
era a la Bella Durmiente. Ha sido el mayor impacto terrorífico que
he sufrido. Yo era muy pequeña, eso que no te cuelgan las piernas en
la butaca del cine. Mi madre la pobre se llevó un disgusto al verme
tan afectada que dijo: ya no llevo a mi hija más a ver películas como esa.
Ella que me había llevado al cine con toda su ilusión y buena intención.
Walt Disney, ya ya. Ah, y la aplicación del procedimiento estudiado en el
condicionamiento del comportamiento inconsciente al llevar al
espectador, en este caso sobre todo a niñas pequeñas a
identificarse completamente con el personaje de la Bella Durmiente y
sentir autentico pavor al verse delante del personaje de la madrastra
cruel.
El trabajo de animación era genial pero los mensajes
implícitos a veces eran un poco criminales.
Dicen que los cuentos clásicos con sus dramas y tragedias son importantes por que
así aprenden de posibles peligros en la vida que les espera. Es como
lo de me escayolo un brazo por si alguna vez me lo rompo. Yo creo que
un susto a destiempo es más perjudicial que otra cosa. Porque ya no
es el impacto de la imagen sino lo que hay oculto que es el ataque
injustificado hacia un ser angelical, ingenuo e inocente. Que por
otra parte viene a ser lo que están haciendo contigo al ofrecerte
una película aparentemente para niños, cuando para lo único que
sirve es para practicar ingeniería invertida. Ole. Jajajajá.