Desde pequeños no siempre nos dicen la verdad, nos mienten y nos ocultan datos por diferentes razones. Esto nos crea traumas que algunos arrastramos toda la vida.
Al igual que necesitamos la validación de nuestro padre (esta puede provenir del padre o de cualquier persona, hasta de un mendigo, alguien en el que veamos que tiene confianza en nosotros) Alguien que confíe en nosotros y nos dé la llave (el permiso para ser nosotros mismos) esta llave también puede dársela uno a sí mismo. (pero en este caso es bastante más difícil. Aunque no imposible).
Una mujer en el momento del parto necesita un respaldo literal de alguien como el padre de la criatura, idealmente, pero si no es posible le puede sustituir cualquiera que esté presente y posicionado detrás de la que está pariendo, de ahí lo del respaldo literal.
La vulnerabilidad que sufre la mujer que pare con una asistencia médica (buena o mala) que no se siente protegida por que no tiene una presencia de confianza detrás, tendrá problemas. Ya digo, puede ser el padre o cualquiera que le represente.